RECOMENDACIONES PARA RECONOCER DAÑOS SIMPLES Y DAÑOS ESTRUCTURALES:
Consideraciones generales:

Los sismos someten a las edificaciones a distintas fuerzas para las cuales pueden estar o no preparados. De esta forma pueden generar daños estructurales y daños no estructurales, que pueden ser peligrosos para los ocupantes. El primero compromete el esqueleto del inmueble puede provocar derrumbes parciales o totales, y el segundo, por caída de materiales.

Generalmente después de un sismo se suceden varias réplicas. Aun siendo de menor magnitud, éstas actúan sobre estructuras o materiales que han sido deteriorados o están inestables, por lo cual es muy importante hacer una revisión de la edificación.


Revisión externa:

Lo primero es revisar el hundimiento y la inclinación del inmueble.

El inmueble no debe estar hundido, pues indica que el suelo no es resistente. De la misma forma no debe haber grietas en el terreno o movimiento del suelo.

Tampoco debe estar inclinado. Para revisar la inclinación de manera aproximada se ata un objeto pegado a un hilo en la parte más alta del muro y déjalo colgado. En un muro de 2,3 mts de alto la inclinación no debiera ser mayor a 4 mm. Si la inclinación es mayor, se debería abandonar el inmueble hasta que sea revisado, sobre todo si es de más de un piso.


Revisión interna: